Todo el sistema ferroviario consta de cuatro partes principales: tracción (control eléctrico), vehículos, guía de vías y cables y comunicación.
La sección de tracción comprende un cabrestante de cable sin fin, un cable metálico y un tensor. El tensor garantiza que el cable metálico del lado flojo del cabrestante mantenga una cierta tensión. El sistema de control eléctrico controla el arranque, funcionamiento y parada del cabrestante. Los cabrestantes de baja-velocidad están equipados con arrancadores-de doble velocidad para un arranque directo, mientras que los cabrestantes de alta-velocidad están equipados con dispositivos-de arranque suave para reducir-el impacto del arranque.
La sección de guía de vía y cable incluye principalmente: vía ordinaria, interruptores de barandilla, topes de cabina, estaciones de retorno de cable, poleas de presión de cable, poleas de soporte de cable, poleas guía de cable exteriores y conjuntos de poleas guía de curvas.
La sección de vehículos incluye el vagón de almacenamiento (frenado) de la cuerda de tracción y varios vagones de servicio mediano-. El carro de almacenamiento (frenado) del cable de tracción es un vehículo dedicado; Los dos extremos del cable se fijan a este vagón y el exceso de cable se enrolla en el tambor de almacenamiento del cable. La fuerza de tracción del cabrestante se transmite al vagón de tracción a través del cable metálico, que luego impulsa los distintos vagones-de servicio pesado. Actualmente, las señales de comunicación suelen utilizar dispositivos de comunicación con fugas, incluidas radios base, receptores y cables con fugas, lo que permite la comunicación y coordinación entre el conductor del tren y el operador del cabrestante.





